Platense campeón del Apertura 2025: historia pura en Santiago del Estero


El fútbol argentino tiene un nuevo campeón, y es uno de esos que te hacen sonreír por lo improbable y lo emocionante. Este domingo, Platense escribió la página más gloriosa de su historia: venció 1-0 a Huracán en la final del Torneo Apertura 2025 y levantó su primer título en la máxima categoría. Sí, el Calamar. Ese mismo que peleó años por volver a Primera, ese que parecía destinado a ser parte del folclore, hoy es campeón.

Un partido de nervios y un gol para la eternidad

La final se jugó en el Estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero, bajo un calor insoportable y con las tribunas teñidas de blanco y marrón. Fue un partido muy parejo, con más tensión que juego. Huracán tuvo la pelota, Platense tuvo la eficacia.
A los 18 minutos del segundo tiempo, Guido Mainero cazó una pelota en la puerta del área tras una buena jugada colectiva: centro de Taborda, pivoteo de Nacho Vázquez y volea precisa al ángulo. Golazo, explosión calamar y un grito que se escuchó desde Vicente López hasta el Obelisco.

Una campaña inolvidable

El recorrido de Platense hasta la gloria no fue sencillo. En octavos de final dio el batacazo eliminando a Racing en el Cilindro. En cuartos le tocó nada menos que River, y también lo dejó afuera. En semis, San Lorenzo. Y en la final, Huracán, que venía en un gran momento. Cuatro rivales durísimos. Cuatro victorias con personalidad.
El equipo de la dupla Favio Orsi – Sergio Gómez mostró carácter, solidez defensiva y una convicción que fue creciendo partido a partido. Desde el arco con Cozzani hasta el sacrificio de Suso y Baldassarra, este Platense supo sufrir, aguantar y golpear en los momentos justos.

Las estadísticas de la final

  • Posesión: Huracán 61% – Platense 39%

  • Tiros al arco: 3 cada uno

  • Tiros totales: Platense 12 – Huracán 10

  • Faltas: Platense 16 – Huracán 14

  • Amarillas: Platense 3 – Huracán 2

  • Árbitro: Facundo Tello

No fue un baile, no fue un vendaval ofensivo. Fue un equipo serio, firme, que sabía a lo que jugaba. Y eso, en una final, muchas veces alcanza.

Una fiesta inolvidable

Cuando Tello marcó el final, los jugadores de Platense estallaron. Algunos se tiraron al piso a llorar, otros buscaron a sus familias en las tribunas. Los hinchas se abrazaron como si hubieran esperado esto toda una vida… y es que, en realidad, lo hicieron. El Calamar fue fundado en 1905. Tuvieron que pasar 120 años para que pueda gritar campeón en la Primera.

Además del título, Platense se llevó el boleto directo a la Copa Libertadores 2026, algo que parecía impensado hace no tanto. En una Argentina futbolera que muchas veces reparte la gloria entre los de siempre, el Calamar demostró que los sueños, con trabajo y coraje, pueden hacerse realidad.

Epílogo desde el corazón calamar

Este título no es solo una estrella. Es un símbolo. Para los que bancaron en la B Metro, para los que llenaron Vicente López cuando nadie lo miraba por TV, para los que lloraron los descensos y festejaron cada ascenso. Platense campeón es la prueba de que el fútbol siempre guarda una historia épica esperando por ser contada.

Y esta, créanme, va a vivir mucho tiempo en la memoria de todos.


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