Tapia y Coello reyes de Buenos Aires: un Premier Padel para la historia
Lo que pasó este domingo en el estadio Mary Terán de Weiss no fue una final más. Fue una fiesta del pádel. Y tuvo a los protagonistas perfectos: Agustín Tapia y Arturo Coello coronaron una semana perfecta y se consagraron campeones del Premier Padel P1 de Buenos Aires, con un marco de público que rozó lo épico.
Tapia jugaba en casa, y eso se sintió. Más de 9.000 personas llenaron la cancha en Villa Soldati, muchas con camisetas argentinas, otras con banderas de Catamarca, todas con una certeza: estaban viendo a un distinto. Y el distinto no falló.
Un partidazo para cerrar una semana de película
En la final, la dupla hispano-argentina se midió con los súper competitivos Paquito Navarro y Juan Lebrón. Y aunque el primer set se les fue por detalles (5-7), Tapia y Coello sacaron a relucir todo su poderío: se llevaron el segundo por 6-4 y sellaron el tercero por 6-2 con un pádel demoledor. En total: 2 horas y 14 minutos de una batalla digna de la altura del torneo.
Coello fue una muralla, potente y firme, pero el alma del partido fue Tapia. A puro toque, clase y corazón, el “Mozart de Catamarca” se metió al público en el bolsillo y terminó gritando campeón en su tierra. Emocionado, levantó la copa con los ojos brillosos. No era para menos.
“Jugar acá fue un sueño”
“Hace dos semanas ni sabíamos si se jugaba el torneo. Hoy estoy acá, campeón y con toda esta gente. Gracias de verdad. Esto es increíble”, dijo Tapia apenas terminó la final, visiblemente conmovido. El torneo había sido cancelado por la anterior gestión del circuito, pero la organización de Premier Padel lo rescató y lo transformó en una celebración.
Coello, por su parte, también se deshizo en elogios: “Jugar en este ambiente es una locura. Gracias a Agus por llevarme de la mano, este torneo lo soñábamos”.
Dominio absoluto
Con esta victoria, Tapia y Coello consiguen su cuarto título en la temporada 2025, tras ganar también en Riyadh, Doha y Acapulco. No solo siguen número 1 del ranking, sino que se consolidan como la pareja más temible del circuito. Lo hacen todo bien: control, potencia, táctica y química.
Y cuando se meten en ritmo, como en este torneo, es difícil encontrarles fallas. Además, la victoria los ayuda a estirar la ventaja frente a otras duplas fuertes como Galán/Chingotto y Di Nenno/Stupaczuk, que no pudieron hacer pie en Buenos Aires.
Un torneo que marcó un antes y un después
Lo del Premier Padel de Buenos Aires fue especial. No solo por el nivel, sino por la respuesta del público argentino, que llenó las gradas desde la primera ronda. Hubo récord de asistencia y una mística que no se ve en todos lados.
Después de algunos vaivenes organizativos, el certamen fue un éxito rotundo. Se espera que el P1 de Buenos Aires se transforme en una parada fija y cada vez más grande dentro del calendario del circuito profesional.
Un cierre desde el corazón del pádel
Tapia y Coello no ganaron “solo un torneo”. Ganaron un trozo de historia. Ganaron con la presión de ser favoritos, con la emoción de jugar en casa, con todo en juego. Y lo hicieron con elegancia, humildad y un pádel que por momentos rozó lo artístico.
Buenos Aires fue testigo. Y el pádel mundial, agradecido.

Comentarios
Publicar un comentario